Habia una vez...una geisha
La apertura de este provinciano pais al mundo exterior significo no solo el aumento escandaloso del consumo de productos extranjeros, sino que tambien desperto nuestro interes por el funcionamiento de otras culturas, a veces tan lejanas como las comarcas que protagonizaban nuestros cuentos de infancia. La exitosa venta de el best seller de Arthur Golden, Memorias de una geisha, es una clara prueba de ello. La obra fue traducida a 32 idiomas y es uno de los libros mas vendidos en nuestro pais,(sin contar los pirateados, por supuesto). Del exito de esta obra, nacio una pelicula el 2004 que ya cuenta con dos nominaciones al Oscar . La historia cuanta basicamente, la vida y los pesares de una jovencita que es arrancada de su hogar y es llevada a una casa de geishas, donde deben aprender a comportarse y servir, a maquillarse y a vestirse, y sobretodo a conservar las tradiciones. Muchas veces se ha criticado, la vision occidental que se tiene sobre Japon y en especial sobre las geishas, ya que el afan por comprar este tipo de libro, radica no solo en un interes por conocer la cultura japonesa, sino en enterarse de los detalles de ser una mujer servil y desgraciada como se les describe. Mientras mas se detalle cuanto sufria, cuanto le costaba ponerse el kimono, cuan complicado era el maquillaje que debia usar, mas exito tiene la novela, puesto nuestras lectoras y lectores afirman sus prejuicios en esta y otras novelas que nos muestran a las sufridas japonesas. La palabra geisha, es una derivacion de la palabra -arte-en japones. Una señorita de esta condicion, sabe bailar, cantar, conversar y es confidente de los varones que la visitan. El primer acercamiento de nuestro pais a las geishas se vivio hace algunos años con la famosa Anita Alvarado, la cual, tambien publica un -exito- que se vendio mas en tapetes de las calles que en librerias. Lo importante de este hecho, no radica en que la poblacion se informo acerca de las costumbres japonesas, sino que al contrario, se convirtio en objeto de farandula y -la geisha chilena- se convirtio en el icono de la -prostituta-deshinibida-toplera-lo que sea-y la gente personifico en ella, una geisha oriental. De esta manera, los prejuicios persisten. Las japonesas son la representacion de la mujer sometida y sumisa en una sociedad cada vez mas paritaria e igual para hombres y mujeres. Es por ello, que han luchado para que no se les catalogue como prostitutas ni damas de compania, ya que son portadoras de un nivel cultural, con la funcion de hacer prevalecer las tradiciones. Con todo, sea cierta o no su condicion sumisa y servil, lo que realmente interesa, es ver cuantas de esas mujeres se encuentran entre nosotras, cuantas de las geishas que tanto compadecemos, estan en esta misma ciudad, abanicandose para complacer y conseguir la antencion de un hombre. Me parece que la memoria nos esta fallando. La popular -Elvira y Esteban- no fueron solo un duo para hacer reir, sino algo con un fondo mucho mas ironico de la sociedad chilena. Es por ello que llama la atencion la exitosa venta de la novela, ¿una identificacion personal con la protagonista o solo interes por conocer las costumbres ajenas? Cuidado con obtener novelas para conocer tan valiosa informacion, puede que la verdad sobre las geishas no se encuentre en ese lugar.

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