No sabe, no sabe, tiene que aprender....
En un cómico anuncio de la televisión, vi que se encontraba en nuestro país, una estupenda colección obras de artistas españoles. Me bastó un llamado a mi camarada de artes (alias Carola) para estar esa misma tarde en el Centro Cultural Mapocho. Paseamos durante 4 horas(sí, es cierto)entre diferentes técnicas, trazos, colores e ideas de tres grandes exponentes, como son Picasso, Miró y Goya. No diré cual de todos me gustó mas, ya que son absolutamente diferentes y todos capturaron mi atención de alguna forma. Pero sí debo reconocer, que hay algo que quedó merodeando en mi cabeza y que me ha hecho comentarlo en mas de una oportunidad. El pintor español, Francisco de Goya, se caracterizó por hacer fieles retratos de personajes aristocráticos de la época (fines del siglo XVIII, cuando se termina con el absolutismo y comienza la ilustración o siglo de las luces). Sin embargo, dado la transición política que le tocó vivir, desarrolló una agudeza para tratar el tema social y político, evidenciada más claramente en la serie “Los Caprichos” la cual consta de ochenta cuadros hechos en aguatinta. La colección es una sátira y una crítica a las costumbres y vicios de diversos sectores: la clase alta, el poder eclesiástico, el poder político, entre otros, plasmando una simpática ironía en escenas como la prostitución, de cortejo, de chismes en las plazas y la inquisición. La amarga percepción del artista por las clases más alta y por el poder que ésta detentaba, se refleja nítidamente en las orejas de burro que les agregaba al dibujarlos, y más aún, en las leyendas que escribe debajo de cada escena. En cuadro del cual se desprende este texto, encontramos una escena de un burro enseñándole a leer a otro burro, lo que refleja una crítica a los profesores o tutores encargados de la enseñanza de los ilustres pupilos. La leyenda que acompaña a la obra es “si sabrá mas el discípulo?” aludiendo al escaso o nulo conocimiento del profesor. Lo curioso de esta imagen, es que si bien, fue pintada a finales del sigloXVIII, como señalamos mas arriba, es más apropiado enviársela al ministerio de educación, que tenerla en un museo. Las críticas hechas por diversos medios de comunicación y por la opinión pública a los resultados del simce, y a la pésima evaluación docente, sin contar a quienes no se quisieron someter al test (intuyendo, seguramente, su nula capacidad para estar frente a un Pizarrón) se deben a una situación similar al par de asnos del cuadro, aquí, en el Chile millonario de hoy, en pleno siglo XXI. En diversos estudios hechos a escolares de distintas clases sociales, y en diferentes etapas de escolarización, reflejan que no sólo que rinden mal en la prueba simce, sobretodo en castellano y matemáticas, sino que también están llenos de prejuicios. Un estudio hecho por UNICEF el año pasado a estudiantes de segundo medio, acerca de la discriminación, reflejo que éstos creen que los inmigrantes peruanos y bolivianos no sólo eran una amenaza para la sociedad, sino que existen deferencias de naturaleza, es decir, que somos biológicamente distintos a estas personas, y por ende, superiores. La pregunta es, ¿hacia donde apuntar los dardos de la culpabilidad? ¿profesores? En gran parte. Pero hay una gran cuota de responsabilidad personal en manifestar la ignorancia, ya que este país se caracteriza por tres elementos fundamentales: Lee tonteras, ve tonteras en la tele y escucha tonteras. Por lo tanto, la labia que sueltan los chicos en las calles, en las conversaciones “finas” que escuchamos en las micros, la escasa participación política e intelectual, es una consecuencia de la encumbrada idiotizacion a la cual hemos llegado. Todos, como sociedad, no solamente profesores. Si bien es cierto que la mitad de los docentes, como se reflejó en los resultados, no se encuentran en condiciones de enseñanza, hay diferentes actores relacionados en la tarea del aprendizaje de los niños, por lo tanto “la bolsa” de educadores, le lleva: profesores, padres, familiares, amigos, medios de comunicación en general, hasta el poder político que de vez en cuando sale con un “así por ser” o “en de que”......De manera que si tenemos asnos de alumnos, todos somos asnos. Y la responsabilidad para ser más ilustrados no tiene que ver sólo con aprender e internalizar lo que escuchamos en la escuela, sino también tener un cierto interés por lo que nos rodea y lo que sucede en este país. Porque no puede ser que sigamos con tontas excusas como que la televisión tiene que ser chistosa de noche, porque llegamos cansados del trabajo. Como si un programa que te lleve a las calles de Praga fuera muy estresante. Porque no puede ser que cuando pregunten en las calles que países limitan con Chile, la gente diga Brasil y Paraguay. Si es por eso, alimentaríamos con pan a cientos de monos en vez de palomas. La mala educación tiene que ver con profesores mal educados, padres mal educados y una plaga en la televisión, de mal educados. Si aún estas pensando que países limitan con Chile, comienza a sentir orejas puntiagudas en tu cabeza.

1 comentario:
Realmente al ver lo poco que sabemos de cosas basicas, llega a asustar el pensar que esas enormes orejas no pueden emepezar a crecer. O sea, pensar que los paises limitrofes de Chile son Paraguay, Brasil Argentina y Ecuador.....mmmm
buen exposición. uchas ganas de ir a verla, especialemnte por la magia y colores de MIRO
Saludos y muchos besos
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