miércoles, 13 de septiembre de 2006

Conozca ésta "A": De "atrévase"

Lo que hemos visto en los últimos días, en relación al conmemorado 11 de septiembre, me hace cuestionar ¿cuál es pasado que nos está pesando, será una rabia acumulada durante décadas que recién ahora estamos pudiendo liberar? ¿O será que el presente nos pena más que el pasado?
Visto superficialmente, se ha observado que los hechos ocurridos con jóvenes que agreden a carabineros, poblaciones y hasta el mismo palacio de La Moneda, tienen que ver con una violencia surgida espontáneamente los últimos años, y que revindican acciones políticas del pasado, jóvenes que cada “11” conmemoran con rabia y violencia un episodio oscuro de nuestra historia. Muchos de ellos poco y nada tienen que ver con este período, y puedo asegurar con mucha certeza, que poco y nada se identifican con lo que fueron los movimientos de izquierda de los años ochenta. Al apreciar las imágenes, podemos ver furiosas patadas y peñascazos dignos de un premio olímpico de lanzamiento de bala, rostros encubiertos, ojos que esconden una profunda rabia. Tal vez rencor.
Si volvemos nuestra mirada hacia atrás, observamos que cada cierto tiempo, y cada vez con mayor frecuencia, afloran nuevos grupos, nuevos sentimientos, nuevas ideologías para enfrentar un problema común. Hace tres meses fueron los pingüinos. Hace dos semanas los mineros. Hace días, trabajadores de la salud. Hoy, vemos a jóvenes de negro, tremendamente violentos, haciéndose llamar anarquistas. Si bien, no toda la hecatombe de esta semana fue producto de anarquistas, llama particularmente la atención, la visibilidad que adquieren grupos marginales para gritar, ya sea odio, furia, justicia, lo que sea. Las formas de hacerse presentes son muy cuestionables y las hay de demasiadas modalidades, pero detengámonos a pensar, ¿que está pasando en Chile, que vemos nuestro palacio de gobierno en llamas?¿Cómo es que estás viendo tele en tu cama y a la media hora estas en la UTI a punto de morir porque te llegó una bala? Muchos dirán que se trata de comunistas resentidos, jóvenes que no tienen idea que pasó el “11” y están provocando desmanes. Puedo decir con gran certeza, que no se trata del 11. Ni del día del trabajador. El sentimiento de ira de muchas personas que componen este país, está creciendo, y varios movimientos sindicales se sienten identificados unos con otros por objetivos comunes, como son los bajos salarios, bajas pensiones, altos impuestos, mala educación, mala salud, altos precios de pasajes. Promesas rotas, palabras incumplidas. Con 24 años y tener la certeza que hagas lo que hagas, nunca serás nadie, porque no puedes estudiar, no tienes trabajo y la publicidad y la voz del gobierno te dice lo contrario. No son los movimientos anarquistas en sí mismos, sino que la ira social está haciendo ebullición y por lo tanto, se hacen visibles las ideologías que gracias a una buena estrategia comunicativa del gobierno pasado, permanecían más o menos en calma.
El
anarquismo es antiguo, y no es la primera vez que aflora. El anarquismo es una ideología que busca fundamentalmente, la emancipación individual de todo tipo de jerarquizacion. Dicho en otras palabras, la libertad de las personas de la coerción gubernamental. Aspiran a relaciones horizontales entre los hombres y a una liberación de la mente por medio del conocimiento. Es un ataque ideológico y físico a cualquier forma de dominación a los individuos, sea a través de la religión, económica, cultural, social o política. De forma breve, podemos establecer que el anarquismo surge en Europa a mediados del siglo XIX, en un contexto de profundas desigualdades sociales producto de la capitalización de la economía y la proletarización de los obreros.. Las primeras organizaciones anarquistas se formaron el Valparaíso a fines del siglo XIX, las cuales difundieron ideales como la toma de conciencia de clase y la resistencia en obreros y artesanos de la zona central. El anarquismo influyó en las grandes huelgas de principios del siglo XX y en los movimientos estudiantiles e intelectuales. Cerca de los años treinta perdieron fuerza en los movimientos sociales ya que con la legalización del sindicalismo, los gremialismos obreros dependían directamente de los partidos políticos y estaban autorizados por el estado. También influyeron en la conformación de la Central Unitaria de trabajadores (CUT) pero ésta se consolidó legalmente por lo que el anarquismo fue perdiendo cada vez mas fuerza.
El anarquismo busca aislarse de los límites del Estado, conformar asociaciones no legitimadas por un gobierno o partido político, por lo que hoy en día, resulta ilusorio dialogar con jóvenes que sólo quieren mantenerse al margen de la acción ciudadana.
Los anarquistas violentos, como los que vimos hace algunos días(porque los hay también pacíficos)hacen visible el cuestionamiento social a través de la agresión, y no esperan respuestas de diálogo ni negociaciones como ocurre con los sindicatos o los estudiantes, sólo hacen visible una ira popular contenida de hace años, y contra eso, el gobierno no tiene nada que hacer más que corretearlos con guanacos y represión policial. Porque una cosa será rayar un garabato en la pared, romper un vidrio, hasta romper emblemas capitalistas y de uso social, como son los teléfonos, paraderos, basureros. Pero otra bien distinta es meterse con la Moneda, especialmente cuando nadie lo hacía desde el 11 de septiembre del 73. No estamos hablando sólo del lumpen. Ni estudiantes secundarios, ni universitarios marxistas. Es todo junto. Y probablemente el gobierno analizará en un comité político los alcances de estos grupos y promoverá más palos y más represión, para que a los pocos días, vuelvan a salir en libertad con más furia que antes. Ningún acto de violencia es bueno, ni justificable tampoco. Pero la ira social, está creciendo, y tenemos jóvenes que están dispuestos a aguantarse los palos con tal de hacer presente un clamor contra el gobierno y el capitalismo, a favor de la tan esperada justicia social, que hoy en día, me parece una utopía digna del reino de los cielos. Si alguna vez me escuchara un político, le sugeriría mas cautela. La vista gorda a este tipo de cosas me parece poco seria.
Si de cuidar la seguridad del Estado se trata, atrévanse a cuidarla, sin miedos a las encuestas y al qué dirán. No se puede castigar sólo a los mapuches como terroristas. Pero sin duda, castigar a los jóvenes implica una gran baja de aprobación popular. Mejor bajarle el perfil al asunto y olvidar las verdaderas razones de los afloramietos sociales de los últimos dos años, en lugar de comenzar a analizar lo que va más allá del vandalismo, piedras y palos. El populacho, señores, simplemente se aburrió.

Direcciones:

Historia del anarquismo

Utopía anarquista

Efemérides:

De los arrepentidos es el reino de los cielos

9 comentarios:

haroldo salas dijo...

Pecaré de simplista y somero. Amén de que el análisis y los conceptos entregado son profundos y aclaratorios.
Dicho esto, me pregunto: Si la rabia social es por salarios bajos, desempleo y falta de oportunidades a futuro ¿Que mierda hacen tirando piedras y destruyendo cosas "pendejos" que no superan los 15 años?, edad donde muy pocos saben lo que es un empleo ( salvo expeciones indignas de niños que deben trabajar), un salario y con suerte se miran la nariz para saber que les depara el futuro. Esta bien, no por su baja edad estan limitados de expresar sus inquetudes, frustraciones o lo que sea. Pero no acepto que un tropel de imbeciles destruyan todo a su paso, sin discurso de por medio y sin un sustento que me haga pensar que el reclamo es válido. Si tiras una piedra ( más encima con el rostro cubierto) valido absolutamente el recibir una buena pata en la raja o una luma de vuelta. (lo siento Jesus, me aburri de poner la otra mejilla)
Distinto era en los ochenta.....donde no cabia mayor analisis, porque al frente habia un Estado que no te dejaba ni siquiera respirar sin antes de ponerte un balazo.
Me preocuparia de la gente que sí esta contendia en su rabia, pero que busca otras valvulas de escape que respetan su libertad y la de todos.
Viva chile, viva el pueblo, vivan los trabajadores.... ! ( me acorde de alguien que intentó revindicar esas injusticias hace unos años de manera pacifica. Me identifico con eso. El resto pueden tirarse a un pozo!!!!)

Consuelo dijo...

me parece bien qeu exprese su rabia en esta columna, para eso la escribi, para intercambiar opiniones. A mi tampoco me gusta la violencia, pero si trato de ver que es lo que esconde, y me parece que estos rostros encubiertos son algo más que lanzadores de piedras. Ponga ojo, no son niños de 15 años. Adolescentes eran los pinguinos agolpados frente la bellas artes, pero un cabro con un arma con mirador laser, es otra cosa. Son adultos. Y en las protestas hay de todos, por eso la tarea ahora, es identificar quienes son, porque están ahí y qué es lo que buscan.
besos a ustd!

¿Quien Eres? dijo...

Las logicas dependen de cada contexto en que crecemos, en que nos movemos y en que nos proyectamos... Las palabras son muchas, pero no a todos les basta. De acuerdo, la violencia no es buena... -para nosotros-... Pero algo hay entre las piedras que se debe leer... no aceptar... si no entender, y sobre eso... actuar.

Gonzaloieb dijo...

Lo que no entiendo es ¿quién autorizó a estos sub-17 a demostrar su rabia hacia el gobierno por mí?
Porque si es algo generalizado en la población se sentiría de otro modo y no con personas que responden a una definición, ideología, vestimenta y música de otros lugares. Ellos dicen ser anti-globalizacón, pero están demasiado globalizados.

Creo que es legítimo hacerse escuchar, pero con ideas, además de fuerza bruta.

Saludos

Pedro Rondanelli Delpiano dijo...

Es que debemos buscar cual gasfiter en donde se encuentra la fuga para poder solucionar el problema de la gotera. Yo lo tengo un poco claro, sin embargo es difícil imaginar que la búsqueda de soluciones políticas se aparezca con algún grado de importancia en el futuro inmediato

Anónimo dijo...

... de acuerdo con mucho de lo dicho...

solo queria hacer una salvedad respecto de lo que cometaba Harold: que chucha podrá saber un tropel de pendejos de 15 años?
probablemente muy poco.
pero tambien es cierto que en algunos sectores, a los 15 años, ya te diste cuenta hace rato que estas del otro lado del margen de donde termina la "sociedad", tienes hijos, te han tratado injustamente en un par de pegas y has visto y vivido harto más que muchos de nosotros, me incluyo.

Guille Chiliztli dijo...

mas rabia me dan los personeros del gobierno!, las caritas de la farandula y los periodistas falderos y faranduleros, que lo unico que saben es tratar de sermonear y estigmatizar de "vandalismo" y "denlincuencia" cualquier expresión de rabia social. (Algo escribí al respecto en un nuevo blog www.chiledividido.blogspot.com ). No me gusta la violencia, no la justifico gratuitamente, pero tampoco la critico o la condeno a priori,prefiero buscar las causas del descontento, no me trago el discurso oficialista-discriminador de las minorias ( extraparlamentarias,anarquistas, autónomas, etnicas, ecologistas.etc). La democracia neoliberal es lo suficientemente intransigente para generar rabia y cultivar violencia.

Me da rabia cuando gente poco solidaria no puede comprender que es legitimo aspirar a una equidad social ahora!!! por que es urgente !!! y ya basta de esperar!!

por que solo algunos privilegiados pueden gozar de salud, educación y ocio ( tiempo libre y acceso a los bienes culturales: cine, libros, camaras, equipos etc.) ???

burguesia para todos o burguesia para nadie!!! jajajaj

basta de tantas diferencias!!!

(esa es mi proclama anarquista!!)

Un abrazo!!!

Pusmo

@lasnibat dijo...

En esta sociedad está lleno de gilipollas que no tienen nada que hacer y poseen un afán de destrucción infrahumano.

Es lamentable... pero debemos sentir respeto por ellos... están enfermos.

SalU2
T.

Ps. Federico Viertel Arze dijo...

I back