viernes, 4 de mayo de 2007

Medio Chile es tu cielo azulado

Me he tomado la molestia de repensar algo que habia escrito. Estaba ahí pero se borró, lo que también puede ser bueno para darle algunas vueltas. Me había referido a la chilenidad y al complejo de ser chileno en una sociedad como la nuestra. La identidad nacional nuestra, a mi modo de ver, es una de las mas complejas entre nuestros vecinos, puesto que la amalgama de elementos diversos y la confrontacion de identidades opuestas permanentemente hacen de "lo chileno" algo muy difícil de resolver. Existe una identidad nacional que, como Benedict Anderson dice, es parte de una comunidad imaginada. Esto quiere decir, que los miembos de una nación, forman una comunidad en tanto comparte un territorio y una idiosincrasia singular y por otro lado, el no conocerse entre todos les hace imaginar, suponer, que esa comunión reside en las mentes de todos quienes comparten esa nación. Bien, ahora desviaré un poco el tema para enfocarme al rol de ciudadanía, que también tiene mucho de identidad nacional, en tanto que los ciudadanos pertenecen a una categoría política, dentro de la cual, la sociedad establece quienes entran y quienes no. Afortunadamente, la seleccion ha sido cada vez más inclusiva, ya que en los primeros estados, los ciudadanos eran hombres (atenienses) propietarios y blancos (la libertaria república francesa de Rousseau) hasta llegar a conformarse como una opcion al cumplir los 18 años de edad como ocurre en nuestro país.


Lamentablemente, uno no puede escoger el país donde nace, por lo que identificarse con los valores y el modus operandi de un pais puede ser tremendamente relativo y magro, por lo que puede escogerse la posibilidad de ser ciudadano, y simplemente quedarse al margen, a un lado, fuera del derecho principal que es el derecho a voto. La tan anhelada participación ciudadana en los gobiernos democráticos se trasunta en las urnas y en nada más que dentro de ellas, pues las encuestas de opinión y de participación poco y nada influyen en las grandes desiciones del quehacer gubernamental. Si usted pretende que a grito pelado en la calle le hagan caso, no podrá a menos que junte una buena cantidad de solidarios dispuestos a apoyar su noble causa, mas si no es así, defiendase en la próxima elección.
A mi modo de ver, tomando partido por los principios clasistas ilustrativos, como el hombre alcanza su plenitud mediante la razón, prefiero tomar distancia de ciertos femómenos y darles un poco de tiempo. En lo que respecta al panorama nacional, lo que usted piense con el hígado o el cansancio de sus pies poco va a importar si lo que clama es un cambio de partido, cambios tributarios, derrocamientos políticos, cambios instucionales. Lo que verdaderamente importa, y aunque no le guste es lo que se toma más tiempo: la mentalidad reflexiva, algo que estamos muy lejos de experimentar. Cuando se acabe la sed de lo inmediato, cuando la amargura ceda a la reflexión, cuando las manías del ejecutivo, llámese superhábit estructural, ahorro, demagogia, permitan hacer ingeniería en el sistema. Ahí es cuando podremos abrir paso a algo parecido al desarrollo. Pero este cambio no requiere de una nueva cabeza de gobierno, ni de un nuevo partido, ni de un mesías...se requiere dejar la tontera, la amargura, la insensatez y la hipocresía. Un millón de chilenos vive con depresión grave, el 75% de los niños son maltratados física y verbalmente y sólo el 14% piensa que la pareja tiene que separarse cuando tiene mala relación. ¿De qué estamos hablando? ¿de una horda de amargados que esperan que el gobierno de turno supere sus frustraciones? ¿de que ciudadanos hablamos cuando sólo el 6% considera que la política es un aspecto relevante en este país y el parlamento es la institucion peor evaluada? ¿que es importante entonces? ¿transantiago?¿aysén?¿el pololo de Erna? ¿por qué vota? ¿qué espera? ¿por qué esperar?

Referencias

Benedict Anderson, "Comunidades Imaginadas. Reflexiones sobre el origen y la difusión del nacionalismo", Editorial Verso, segunda edición, Londres, 1991.

Chile en cifras aqui

5 comentarios:

haroldo salas dijo...

"Lo que verdaderamente importa, y aunque no le guste es lo que se toma más tiempo: la mentalidad reflexiva, algo que estamos muy lejos de experimentar. Cuando se acabe la sed de lo inmediato, cuando la amargura ceda a la reflexión, cuando las manías del ejecutivo, llámese superhábit estructural, ahorro, demagogia, permitan hacer ingeniería en el sistema. Ahí es cuando podremos abrir paso a algo parecido al desarrollo."


....tenia que llegar el momento en el cual estuviesemos de acuerdo !

PD: Ahora si solo el 6% de las peronas considera que la politica es relevante, por algo sera.

Ahora si, me voy cantando, cantando feliz !

Consuelo dijo...

cantando feliz??y poruqe ??
que anda cantando???
por algo será :P

¿Quien Eres? dijo...

La gente teme observar sus propias manos, teme a las sombras y teme ser aun menos de lo que se es...
Es la vida bajo el miedo.

Son pocos los que se dan el tiempo de ir más alla, con un machete armando caminos para q el resto, una vez terminada la intoxicacion de banalidades, considere recien empezar a pensar...
... y para que hablar del "actuar".


Como si la participacion fuera solo una linea en un papel...
Se tragan verdades masivas... no le discuten al televisor... él sólo habla... y muestra... y convence...
Se conforman con que cada cierto tiempo aparezcan en las cifras del raiting...
Esa es su participacion...
y si hay que opinar algo...
alegamos...
no se de qué... o porque...
tampoco importa...
hay que alegar...
al diablo la opinion y la accion...
eso se lo dejo a quien despues criticaré... solo por decir algo que no entiendo... ni me interesa entender.

No todos...
eso si...
no todos.

¿Quien Eres? dijo...

ah... la imagen... increible.
y el diseño...
no pues! asi no se puede!
por ultimo que compartan el conocimiento...

Gonzaloieb dijo...

Por dios! que me dio vuelta la cabeza!!!

Creo que hoy estamos en una seudo libertad, una especie de "falsa conciencia" que nos dice que podemos manifestarnos, que nuestra voz será escuchada y que nuestro voto generará un cambio. Yo le digo que es todo una mentirita, que el Gobierno abusa de la democracia y que, a veces, tirar una piedra causa una reacción más rápida. Sobre la marcha.
Pero, claro usted tiene razón...el que tiró esa piedra y quien la respondió lo hacen, el primero, con frustración y el segundo por cumplir y así no se puede.

Por eso cuando sale alguien con un libro llamado "Desalojo" todos creen que es un iluminado o algo parecido.

Por dios, soy un antisocial!!

Saludos